Que importante, poder reflexionar y entender el real significado de la máxima de Hipócrates relacionada con la nutrición, "Que tu alimento sea tu medicina, y que tu medicina sea tu alimento", si realmente existiera preocupación y conocimiento de los alimentos que se ingieren a diario, y se optara por hábitos de alimentación saludable, sin lugar a dudas, se evitarían muchos malestares y enfermedades.
Actualmente existe mucha preocupación, por parte de las autoridades y los medios, por el sedentarismo y por la realidad nutricional infantil. Chile tiene uno de los índices más altos de obesidad infantil de Sudamérica (Herranz, 2008), que va en aumento, por esta razón es que se están tomando medidas urgentes y generando estrategias para revertir este grave problema. Se sabe que se está promocionando colaciones saludables, kioscos saludables, ley del etiquetado, por nombrar algunas, son propuestas para mejorar este problema, pero la solución puede ser simple y difícil a la vez, simple porque la solución está en la casa, la familia, los padres que son los principales responsables en la alimentación de sus hijos, y son ellos los que deben velar por comer sano. Se ve difícil porque los malos hábitos alimenticios arraigados es muy difícil erradicarlos o cambiarlos.
La mayoría de las colaciones que comen los niños en los recreos, no son las más saludables, tal vez son ricas, sabrosas, pero en gran parte, están compuestas por substancias nocivas para el organismo; preservantes, colorantes, saborizantes, grasa, sal y azúcar, por lo que presentan carencia de nutrientes que realmente los alimenten, sin considerar el alto contenido calórico que poseen.
El sobrepeso y la obesidad son enfermedades que se producen, en la mayoría de los casos, por malos hábitos alimenticios, y es lo que preocupa a autoridades del mundo entero, esto es porque la obesidad viene de la mano con otras enfermedades, que si no se controlan se pueden transformar a corto plazo, en crónicas y permanentes; diabetes, hipertensión, cardiopatías por nombrar algunas.
Pero hay una buena noticia, existe solución, pero es necesario hacer cambios importantes y radicales para mejorar la alimentación de los niños.
A continuación, se propone poner atención a los siguientes consejos para una alimentación y vida sana:
Hábitos alimenticios saludables (para todas las personas)
1) Consume 3 veces en el día productos lácteos como leche, yogur, quesillo o
queso fresco, de preferencia semidescremado o descremados.
2) Come al menos 2 variedades de verduras y 3 frutas de distintos colores cada día.
3) Come legumbres: porotos, garbanzos, lentejas o arvejas al menos 2 veces por semana, en reemplazo de la carne.
4) Come pescado, mínimo dos veces por semana, cocido, al horno, al vapor o a la plancha.
5) Prefiere los alimentos con menor contenido de grasas saturadas y colesterol.
6) Reduce el consumo habitual de azúcar y sal.
7) Modera el consumo de carbohidratos.
7) Toma 6 a 8 vasos de agua al día.
Actividad Física.
1) Juegue como mínimo 30 minuto diarios.
2) Realice ejercicios de estiramiento o elongación.
3) Prefiera recreos activos al aire libre.
4) Realice pausas activas en las clases.
5) Realice ejercicios controlados 30 minutos 3 veces por semana.
Los niños, hoy en día tienen menos actividad física que los niños de antes, a consecuencia, de todos los adelantos electrónicos y entretenciones tecnológicas. (TV cable, juegos tecnológicos, computador, etc.), Por esta razón es que urge hacer un cambio de estilos de vida para lograr mejor calidad de vida.